Madrid acoge la exposición “1714. Memoria gráfica de una guerra”

ExpoBlanquerna
  La muestra, que comienza su recorrido en Madrid, forma parte de las actividades organizadas con motivo de la conmemoración del Tricentenario que recuerda los hechos acaecidos en 1714 cuando Cataluña perdió sus instituciones nacionales de gobierno, al final de la Guerra de Sucesión a la Corona española. La exposición incorpora cerca de ochenta reproducciones de grabados pertenecientes a diversos coleccionistas y archivos europeos. A través de estas obras hace un recorrido por los principales hechos de la guerra de Sucesión en Catalunya, con textos explicativos sobre aquellos acontecimientos y los grabados expuestos, en catalán, castellano e inglés. Asimismo se acompaña de un audiovisual que incorpora otros documentos gráficos.

 

La exposición, de carácter itinerante, está dividida en diez ámbitos y ofrece diversas lecturas: la histórica; una mirada al mundo del arte y la cartografía del setecientos y, también, cómo se configura en el siglo XIX un imaginario colectivo sobre aquellos acontecimientos que fueron una referencia importante para el catalanismo durante la Renaixença.



A lo largo de la Guerra de Sucesión se realizaron centenares de grabados sobre el conflicto en los principales talleres de artistas, cartógrafos y grabadores de Europa. Ofrecían información sobre las campañas militares, los escenarios de la guerra y los hechos políticos más relevantes. Cataluña sería uno de los escenarios bélicos principales al adherirse a la causa austriacista en el año 1705 y Barcelona se convertiría en la corte hispana del archiduque Carlos de Austria.



Ámbito 1: Personajes

La Guerra de Sucesión fue un conflicto internacional que enfrentó a las potencias europeas por la corona de la Monarquía Hispánica. Carlos II había fallecido en noviembre de 1700 sin descendencia y dejó en testamento sus extensos reinos al duque de Anjou (Felipe V), nieto de Luís XIV de Francia. Esta decisión fue en detrimento de los derechos sucesorios del archiduque Carlos de Austria, hijo del emperador Leopoldo I. La proclamación de un miembro de la poderosa casa de Borbón despertó los recelos de Inglaterra y Holanda que, con el Imperio austríaco declararon la guerra a Luís XIV y Felipe V.


Ámbito 2: La Cataluña del setecientos

Al estallar la guerra, Catalunya se regía por leyes propias. Los organismos que la representaban eran la Diputación del General (Generalitat) y las Cortes, mientras que el virrey era el representante de la Monarquía en Cataluña. La actuación de los virreyes en Cataluña serian un motivo constante de agravios a la corona.

Ámbito 3: Felipe V en Cataluña

En septiembre de 1701, Felipe V viajó a Cataluña para jurar las leyes catalanas y convocar las Cortes. Cataluña aceptó a Felipe V como su rey al tiempo que la causa austriacista iría ganando adeptos entre los catalanes, entre otros, por la actuación del virrey Velasco.


Ámbito 4: Carlos III, rey de los catalanes

En noviembre de 1705, Carlos de Austria era aclamado rey en Barcelona, después que su ejército sitiara la ciudad y la hubiera hecho capitular. El soberano juró las leyes del Principado, convocó Cortes y estableció su corte en Barcelona.


Ámbito 5: Dos reyes en Barcelona

Durante la primavera de 1706, Felipe V regresó a Cataluña al frente de su ejército con el objetivo de recuperar Barcelona. Cercó la ciudad con un amplio despliegue militar. A primeros de mayo, la llegada de la flota angloholandesa hizo cambiar de signo el combate. Felipe V se retiró hacia el Rosselló. El éxito de los aliados favoreció su penetración en el interior de la Península y que Carlos III llegara a Madrid.


Ámbito 6: Escenarios de la guerra

A partir de 1707, las victorias austriacistas comenzaron a fluctuar. El ejército de Carlos III fue derrotado en la decisiva batalla de Almansa, hecho que abrió las puertas a la ocupación del reino de Valencia y Aragón por parte de Felipe V. Aquél año caería Lleida y al año siguiente Tortosa. Asimismo, el triunfo en las batallas de Almenar y Monte-Torrerro (1710) llevarían a Carlos III por segunda vez a Madrid, aunque por pocos días. El rey se retiró a Cataluña perseguido por el ejército de Felipe V, que, en una potente contraofensiva, infligió severas bajas al austriacista. En 1711 capituló Girona.

Ámbito 7: El fin de la guerra?

En abril de 1713, las potencias enfrentadas firmaron la paz de Utrecht. Pero durante las negociaciones de paz, no se había resuelto un aspecto crucial para Cataluña: la preservación de sus leyes y autogobierno. Ante la posibilidad de perderlas, el 6 de julio de 1713, las autoridades catalanas resolvieron continuar la guerra contra Felipe V, sin ningún tipo de apoyo militar externo.


Ámbito 8: El once de septiembre de 1714

En el verano de 1713, casi toda Cataluña estaba en manos de Felipe V. Su ejército sitió Barcelona y un año más tarde la situación se agravó con la llegada del duque de Berwick, general de Luís XIV. Cerca de 40.000 soldados estaban en las inmediaciones de la capital. El ejército defensor de la ciudad, comandado por Antonio de Villarroel, frenó un potente asalto el 12 de agosto, pero fue imposible parar el del 11 de septiembre. Después de catorce meses de asedio, la ciudad capituló.


Ámbito 9: La represión

La promulgación de los decretos de Nova Planta (1716) y otras disposiciones pusieron fin a las leyes catalanas y su gobierno. Se impuso una nueva división territorial: los corregimientos, y un nuevo impuesto: el cadastro. Se exiliaron cerca de 25.000 personas. Uno de los símbolos de la represión fue la construcción de la Ciutadella en Barcelona. La gran fortaleza militar fue derruida durante la segunda mitad del siglo XIX.


Ámbito 10: Memoria de la guerra

Durante el siglo XIX, el movimiento catalanista de la Renaixença contribuyó a crear un imaginario colectivo sobre el pasado catalán, en el cual el 11 de septiembre de 1714 se convirtió en un símbolo y un referente importante de las reivindicaciones nacionalistas.

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