Fernando Manso: Una visión onírica de Madrid

Las figuras inanimadas se alzan hieráticas sobre un singular  escenario que convierte el enclave en un lugar mágico, insospechado, nuevo y admirado. Así son las instantáneas que presenta aquí Fernando Manso, un fotógrafo que emerge entre la nube de reporteros que retratan a diario el panorama de las ciudades. Pero este madrileño
es muy singular a la hora de trascenderlas. Los ángulos y la luz que asume la cámara dan un colorido distinto y difuminado. Y sus fotos son inigualables.

La escultura de Atenea, la Minerva romana, encaramada en lo alto del edificio de Bellas Artes de Madrid, parece declarar la guerra cultural entre las nubes pasantes del claroscuro cielo madrileño. Es la reina del horizonte capitalino sobre las cúpulas de tejados de insignes edificios e instituciones. La diosa Cibeles se traslada en una nave tirada por leones en el mar urbano de la fuente, bajo un horizonte gris tornasolado. La escarchada Puerta de Alcalá es ensoñadora de invierno, como el engasado Palacio de Cristal. Y la  Gran Vía se asoma con un toque magistral de apacible colorido y elude el tránsito rodado para dar pie a una estampa semibucólica. Las oníricas fotos de Fernando Manso son dignas del libro “Madrid”, de la Editorial Lunwerg, y de la sección Lo mejor de la Fotografía.

Carlos Pérez es un mago de la fotografía. Los escenarios, la luz, los personajes... hacen que sus instantáneas recorran más allá del conocimiento para señalarnos algo más que lo que nos puede dar una simple visión. Y es que este joven  zaragozano, recriado en Canarias y en Madrid, es más que un profesional. Es un creativo, un comunicador que lleva al espectador a lo más profundo de la realidad. Los trabajos presentados en esta sección son imcomparables. La joven descalza que busca tomates aún enteros al final de lo fiesta de Cipotegato, en Tarazona, semeja  una  imagen onírica. Los bueyes del labrador cansino tienen reflejos de Buñuel. Los retratos del pintor aragonés Jorge Gay en su estudio y del artesano madrileño en su taller están llenos de ensoñación y magia. Las fotografías de Pedro J. Ramírez, sonriente y orgulloso de su mujer, “la maga” Ághata Ruiz de la Prada en la exposición “La magia de la moda”, en la Pasarela Cibeles, la de la mirada insolente y tapada de Ramoncín, la de la tierna Amaral y la de la añorante ex ministra Carmen Alborch, son dignas de un excelente fotógrafo que sabe captar el momento y el gesto del fotografiado. Da igual que sea en una pose o en un instante.  Las instantáneas del fotógrafo Carlos Pérez son dignas de esta sección, “Lo mejor de la fotografía”.

Pablo Méndez es uno de los grandes  artistas de la fotografía, que disfruta con su afición y lega una buena riqueza documental. Autodidacta, como los genios de la fotografía, encuentra en los paisajes y en la naturaleza los escenarios idóneos para realizar sus obras maestras. Animales y flora se dan la mano en unos parajes idílicos, en contraste con las elefantiásicas urbes que nos aprisionan. Así, muestra los nevados picos del Piamonte italiano, con sus aguas cristalinas al pie de la cordillera, en contraste con el desierto de las Bardenas, donde el fotógrafo retrata uno de los paisajes más maravillosos de la geografía española. La belleza del parque natural del Saja-Besaya, en Cantabria, se suma a los arcoiris de las cascadas isladensas. Todo viene a corroborar que la naturaleza constituye un ecosistema global instalado en la misma tierra que habitamos para deleite de las más exigentes conciencias. Lo mismo pasa con la fauna y la flora que Pablo Méndez, el fotógrafo que nació en Berna  y vive en Bustarviejo (Madrid), hace llegar a los lectores. El buitre leonado de las cumbres del Duratón se observa majestuoso junto a la gaviota de Rianxo en La Coruña, el Zarapito y el frailecillo islandeses y las ranas y sapos multicolores de Valdemoro o Guadalajara. Todas estas instantáneas de animales en plena naturaleza son dificilísimas de captar. Y las presentamos con sumo gusto en esta sección titulada “Lo mejor de la Fotografía”.

Pedro Grifol: La impactante levedad del planeta

Fotógrafo, escritor y pintor, este profesional de la imagen cruza los océanos y las montañas en pos de un buen reportaje. Ha sido merecedor de premios en cuantiosas ocasiones, como el Premio Periodístico "Italia por Descubrir", de la Oficina de Turismo de Italia, y  reciente Primer Premio -en la categoría de Prensa Escrita- de la Oficina de Turismo de Bélgica.
Fiel observador del mundo ha recorrido el planeta captando las imágenes más impactantes. Y ha convertido en protagonistas de sus fotos a gentes de todas las razas y religiones de los cinco continentes. Desde las bellas jóvenes de la etnia Yao, de Mozambique, a las gentiles costaleras del trono de la Verónica, de Lorca; pasando por la tierna mirada de las chicas góticas, los exuberantes atributos de un maniquí... o una tormenta en un paisaje del Lejano Oeste. Siempre con 'el viaje' como 'leit motiv' de su trabajo, ha colaborado en las revistas Escapada, Rutas del Mundo, PARAÍSOS y Mucho Viaje. En la actualidad sus reportajes se publican en VIAJEROS, MÁS ALLÁ, CLÍO, PUERTA DE EMBARQUE, SAVIA, y en la sección Turismo y Viajes del elEconomista.es.Las impactantes instantáneas del reportero Pedro Grifol son dignas de esta sección "Lo mejor de la fotografía"..

Raúl Cancio vuelve a deleitarnos con su sensacional fotografía, que busca la similitud de dos ciudades tan distintas pero tan parecidas en los apuntalados monumentos, en los frisos y en la vitalidad de sus gentes, paseando desenfadadamente por las populosas calles. Las primeras instantáneas de similitud entre Madrid y Nueva York, editadas en un bello libro de la Editorial Tritoma, tienen ahora continuidad en una segunda entrega, que culmina el trabajo ideado hace cuatro años por el autor de las fotografías y por el director gerente de la empresa editora, José Luis Manzanares. Los dos forman un tandem que se proyecta en una auténtica obra de arte. Raúl Cancio, Premio Nacional de Periodismo y fundador y profesor de la Escuela de Periodismo de El País, se asoma a las dos históricas capitales para ofrecernos una excusa con la que comprender las culturas que nos unen, los perfiles que nos definen, las creencias que nos engloban en un mundo universal y creativo. Una vez más Madrid y Nueva York quedan unidos en sus calles y plazas, en sus edificios, en sus parques, en una labor singular que sólo los genios son capaces de presentar en una obra para deleite de los demás mortales. El trabajo de Raúl Cancio por las arterias urbanas de Madrid y Nueva York es digno de esta sección, “Lo mejor de la Fotografía”.

Paco Santolalla: La bella naturaleza inquieta

En el número 12 de Lo mejor de las Autonomías, de mayo de 1998, publicamos en nuestra sección de Lo mejor de la Fotografía las instantáneas de Francisco Santolalla. Un cordobés que cambió la escopeta por esa otra arma indolora que es la cámara fotográfica. Tuvieron que pasar veinte años de su vida, cuando estaba en el ecuador de sus estudios de  ingeniero agrónomo, para que le llegara el gusanillo del arte de la fotografía. Desde entonces, de la cámara de aficionado que le dejó un amigo aquel memorable día de caza pasó a los más sofisticados teleobjetivos y macros para obtener las más bellas imágenes de animales y plantas. Es la naturaleza inquieta lo que capta y lo plasma en bellísimas imágenes. Es la España viva, la España intacta, sin más fronteras que el hábitat natural en el que nos movemos, la que nos muestra en libros y guías. Una riqueza natural que ahora ofrece a “Lo mejor de las Autonomías”.

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