Museo Thyssen, 20 años de éxito

Museo Thyssen: 20 años de éxito.
De la mano de la Baronesa Thyssen y del director Guillermo Solana, ha rebasado en 2011 el récord del  millón de visitantes.

museothyssen2012-01El Museo Thyssen-Bornemisza batió el récord de visitantes el año pasado y celebra su veinte aniversario con gran éxito de la mano de Tita Cervera, la Baronesa Thyssen, y del director, Guillermo Solana. Más de un millón de personas, concretamente 1.070.390, pasaron por sus salas, lo que supone un aumento del 30,36 por 100 respecto a 2010 (con 821.099).  El año 2011 es el que más visitantes aglutinó en las dos décadas de historia del Museo, superando al año 2007, en que fue visitado por 976.150 personas. Por exposiciones, Antonio López recibió 320.000 visitas, lo que supone la segunda cifra récord del año, pues hasta ahora lo ostentaba, en cuanto a muestras temporales, “Gauguin y los orígenes del Simbolismo (2004-2005)”, con 279.591 visitantes, seguida de la de “Van Gogh. Los últimos paisajes (2007)”, con 237.717.
En cuanto a las demás exposiciones de 2011, “Heroínas”, una magistral muestra, fue vista por 81.243 personas; “Jean-Léon Gérôme”, por 38.330; “Encuentros”, por 29.806; “Matta”, por 16.817;  y “Arquitecturas pintadas” y “Berthe Morisot” también cosecharon un gran éxito de público. Este año, el Museo Thyssen-Bornemisza celebró el vigésimo aniversario de su apertura al público, y lo hará con una oferta expositiva muy atractiva: Chagall (del 14 de febrero al 20 de mayo); Edward Hopper (del 12 de junio al 16 de septiembre); Viaje a lo exótico. Homenaje a Gauguin (del 9 de octubre al 13 de enero de 2013); Visiones de la India (del 27 de febrero al 20 de mayo) y Cartier (del 23 de octubre al 17 de febrero de 2013).


Duccio, Van Eyck, Carpaccio, Lucas Cranach, Durero, Caravaggio, Rubens, Frans Hals, Van Gogh, Gauguin, Kirchner, Mondrian, Klee, Hopper, Rauschenberg .... son algunos de los grandes maestros de la Historia del Arte cuyas obras pueden contemplarse en el Palacio de Villahermosa, sede de la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza.  


Situado casi enfrente del Museo del Prado y muy cerca del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Thyssen-Bornemisza, de cuya remodelación se encargó el arquitecto Rafael Moneo, era la piedra angular que faltaba para el Triángulo del Arte, conocido también como Paseo del Arte, junto con el Prado y Reina Sofía. Con la presencia en Madrid de la Colección Thyssen-Bornemisza, la colección privada más importante del mundo adquirida en 1993 por el Estado Español por 350 millones de dólares, pocas ciudades ofrecen un mayor atractivo a cualquier amante del Arte. Compuesto por casi mil cuadros, incluida desde 2004 la Colección Carmen Thyssen- Bornemisza, el Museo ofrece un recorrido por la historia de la pintura europea desde sus inicios, en el siglo XIII, hasta las postrimerías del siglo XX.
A través de un itinerario cronológico, el visitante sigue los movimientos y corrientes más importantes de la pintura mundial, partiendo de los primitivos italianos, con Duccio a la cabeza, hasta el Surrealismo tardío y el desarrollo de la sensibilidad Pop en los años 1960, junto a representantes de la pervivencia de la tradición figurativa en nuestro tiempo.


Una de las características más destacadas de la Colección para el público español es que complementa al Museo del Prado en lo que a pintura antigua concierne, y completa el panorama que, sobre la pintura moderna, puede verse en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, pues la Colección tiene sus puntos fuertes precisamente en aquello de lo que carecen el resto de los museos españoles: primitivos italianos y neerlandeses, Renacimiento alemán, pintura holandesa del siglo XVII, Impresionismo, Expresionismo  alemán,  Constructivismo  ruso,  la Abstracción  geométrica y el Pop. Y en lo que resulta singular es en la muestra de pintura norteamericana del siglo XIX, prácticamente desconocida en Europa y que en el Museo Thyssen ocupa dos salas.

 
Cedida primero en préstamo por un período de nueve años y medio y adquirida en 1993 por el Estado Español, esta Colección, parte de la cual, unos 75 cuadros de pintura antigua, se exhibe en el Museu Nacional d’Art de Cataluña, es el fruto del afán coleccionista del barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, fallecido en abril de 2002, y de su padre, el barón Heinrich.
El barón Heinrich Thyssen-Bornemisza inició la Colección en los años 20 del siglo pasado y se dedicó sobre todo al arte antiguo, reuniendo hasta su muerte en 1947, alrededor de 525 cuadros. En 1930, en la Alte Pinakothek de Munich, el público tuvo la oportunidad de contemplar la primera exposición de las obras reunidas por él. Dos años después, para albergar una colección que crecía sin cesar, el barón compró al príncipe Leopoldo de Prusia Villa Favorita, en la localidad suiza de Lugano. A su muerte, la Colección se dispersó en parte entre sus herederos, y su hijo, el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, se dedicó a reunirla de nuevo, comprando las obras a sus parientes. En una etapa inicial siguió adquiriendo pintura antigua y, a partir de los años 1960, inició la colección de Maestros Modernos. Su interés se concentró al principio en las obras del Expresionismo alemán, un arte considerado "degenerado" por los nazis, que destruyeron gran parte de estas obras. Poco a poco, la fascinación que sentía por los expresionistas alemanes le condujo a la adquisición de obras de artistas de vanguardia rusos y otros pioneros del arte abstracto. Y llegó a hacerse con importantes obras impresionistas, post-impresionistas, pintura europea de principios del s. XX, pintura inglesa de la post-guerra -Francis Bacon, Lucian Freud... y pintura norteamericana de los s. XIX y XX.


museothyssen2012-05Villa Favorita se quedó pequeña -allí no se podían exponer más de 300 cuadros- y el barón decidió buscar un nuevo hogar para sus obras. La proximidad del Museo del Prado y la calidad del edificio de Madrid que le ofreció el Estado español, le decidió a traer la Colección a España y el 20 de diciembre de 1988 se firmó un primer contrato de préstamo por un periodo de nueve años y medio. En esa misma fecha se constituye una fundación creada por el Gobierno español, representado por el entonces ministro de Cultura, Jorge Semprún y, por otra, por el barón Hans Heinrich Thyssen- Bornemisza y se nombra un Patronato formado por cinco miembros representantes del Gobierno y otros cinco por parte de los propietarios de la Colección y cuya primera tarea fue encomendar al arquitecto Rafael Moneo la rehabilitación del Palacio de Villahermosa. El 13 de mayo de 1992 se presentó en rueda de prensa el palacio ya remodelado y dispuesto para acoger las casi ochocientas obras de la Colección Thyssen-Bornemisza que viajaron a España. En el verano de 1992, y siguiendo un minucioso plan elaborado por los responsables de la Fundación en Madrid en colaboración con Villa Favorita, se trasladaron las obras desde la antigua sede en Lugano.  
El 8 de octubre se celebrór la inauguración oficial del Museo bajo la presidencia de Sus Majestades los Reyes de España. Dos días después se abrió al público; las largas colas demostraron el interés y las expectativas de la Colección en España. Desde ese momento no cesan los contactos entre los barones Thyssen-Bornemisza, plenamente satisfechos por el emplazamiento del Museo, y el Estado español con el fin de que la Colección se instale definitivamente en España, posibilidad que se haría realidad tan sólo nueve meses más tarde.


El 18 de junio de 1993, el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto por el que se autoriza al Gobierno a otorgar el contrato en virtud del cual la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza adquiere la propiedad de setecientos setenta y cinco cuadros integrantes de la Colección del mismo nombre. Una vez convalidado el real decreto-ley por las Cortes españolas el 3 de agosto de 1993, todas las obras pasan a integrarse de manera definitiva en el patrimonio histórico español.  
En virtud del mismo contrato, el Palacio de Villahermosa fue cedido a la Fundación, cuyos estatutos fueron también modificados: el patronato quedaba ahora integrado por doce miembros, de los cuales ocho son nombrados por el Gobierno español y los otros cuatro designados por la familia Thyssen-Bornemisza. El ministro de Cultura es el presidente del Patronato, el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza ostenta la Presidencia honoraria vitalicia y la vicepresidencia es ocupada por la baronesa Thyssen-Bornemisza. Quedaban así definidas las condiciones que garantizaban lo que tanto el barón como su padre habían deseado siempre: mantener la unidad de la Colección y garantizar su disfrute público.

 
La Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, que recoge donaciones del que fuera su esposo y adquisiciones, cuenta ya con más de 600 piezas. Entre ellas se incluyen importantes obras de artistas tan relevantes como Simone Martini, Zurbarán, Jan Brueghel el Viejo, Salomon Ruysdael, Jan Van Goyen, Canaletto y Guardi, entre los maestros antiguos. Sin embargo es en la pintura del siglo XIX y comienzos del XX donde se sitúa su núcleo principal. Junto a destacados conjuntos de pintura española y norteamericana de ese periodo, destaca una magnífica representación de artistas con una proyección internacional tan significativa como Courbet, Corot, Monet, Pissarro, Sisley, Renoir, Degas, Gauguin, Bonnard, Vuillard, Picasso, Braque, Matisse, Gris, Léger, Nolde, Kirchner, Kandinsky o Delaunay.
En junio de 1999 se anunciaba la adquisición de dos edificios adyacentes al Palacio de Villahermosa destinados a la ampliación de la sede madrileña de la Fundación Thyssen-Bornemisza y la cesión gratuita, para su presentación en este nuevo espacio, de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza durante once años.Y en 2002 tuvo lugar su apertura. La firma del Protocolo la llevaron a efecto en 1999 el entonces ministro de Cultura, Mariano Rajoy, y la Baronesa Thyssen-Bornemisza / Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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