El parnaso pictorico de El Escorial, 450 años después
La exposición “De El Bosco a Tiziano. Arte y Maravilla en El Escorial”, presenta 155 obras que responden al programa decorativo de Felipe II para el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
La construcción y ornato del Monasterio de El Escorial fue una de las mayores empresas artísticas y culturales de la Europa del Renacimiento y, sin duda, la mejor documentada de todas ellas. El Monasterio de San Lorenzo el Real de El Escorial mandado construir por el rey Felipe II en 1562, celebra este año el 450 aniversario de la colocación de la primera piedra (1563). Apenas veinticinco años después, la obra arquitectónica estaba terminada casi en su totalidad y las labores decorativas iban por buen camino. En 1598, fecha de la muerte del rey, puede decirse que estaba prácticamente concluido.
Un proceso semejante para una obra de tan vastas dimensiones, no se volverá a encontrar en toda Europa a lo largo del siglo XVI. Ello posibilitó una unidad de lenguaje artístico, arquitectónico y decorativo sin igual, ya que detrás de todo este desarrollo nos encontramos con la voluntad férrea del rey y un equipo muy coordinado de artífices encabezado por los arquitectos Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera.
La Muestra, que permanece abierta del 17 de septiembre de 2013 al 12 de enero de 2014 en las salas de exposiciones temporales del Palacio Real de Madrid, presenta una serie de obras de arte, que ejemplifican el valor de la imagen artística como expresión de las relaciones entre poder y religión en la Europa de la Contrarreforma, vistas en uno de sus ambientes más privilegiados y mejor conservados como es El Escorial. En él participaron artistas como El Bosco o Tiziano Vecellio, unidos a nombres de la categoría de Patinir, Michel de Coxcie, Fernández de Navarrete “el Mudo”, Alonso Sánchez Coello, Antonio Moro, Gerard David o Bernard Van Orley. Fue, por tanto, gracias a estos artistas, y a los millares de joyas, ornamentos, miniaturas, grabados, lienzos, impresos y manuscritos allí depositados, el mejor conjunto «de arte y maravillas» de la España del Renacimiento con el que solo podía competir el Vaticano de los papas del siglo XVI.
La exposición pretende revivir uno de los momentos clave del arte en la Europa del Renacimiento desde el punto de vista de pintura, escultura y artes decorativas, destacando obras de las colecciones de Patrimonio Nacional que no son expuestas habitualmente.
Una de las salas se dedica íntegramente a Tiziano que, junto a dos pinturas del Museo de El Prado y la National Gallery de Londres, reconstruirán el «tríptico» ticianesco que el rey instaló en la Iglesia Vieja del Monasterio: El Martirio de San Lorenzo, la Sepultura de Cristo y La Adoración de los Reyes, volverán a estar juntos, desde su disgregación en el siglo XIX. Igualmente, el público podrá ver en la misma sala, por primera vez tras su restauración, el Cristo Crucificado de la Sacristía escurialense.
Las entidades que han prestado sus obras para la exposición son: Museo Nacional del Prado, la National Gallery de Londres, el Museo del Louvre, la National Gallery of Ireland de Dublín y la Biblioteca Nacional de de Madrid.
LA EXPOSICIÓN
Las primeras salas acogen tanto al monumento como a su fundador el rey Felipe, a través de dibujos originales de Juan de Herrera, de las célebres láminas de las estampas realizadas por Perret sobre dibujos del arquitecto y de retratos del monarca y su padre Carlos V, obras de Antonio Moro o Pantoja de la Cruz.
En la segunda sala, el magnífico cuadro Abraham y los tres ángeles de Navarrete “el Mudo”, procedente de la National Gallery of Ireland de Dublín, introduce al cuerpo de la exposición, de igual manera que en el siglo XVI daba la bienvenida y servía de acogida a los que entraban en el convento escurialense.
Las salas y los sucesivos espacios muestran una serie de obras de arte, que ejemplifican el valor de la imagen artística como expresión de las relaciones entre poder y religión en la Europa de la Contrarreforma vistas en uno de sus ambientes más privilegiados y mejor conservados como es El Escorial.
El Monasterio fue un auténtico archivo de la Contarreforma, como lo demuestra su amplísima colección de relicarios, imágenes de santos, libros miniados, pinturas y esculturas etc…, así como al deseo de archivar y conservar todo aquello relacionado con los intereses políticos y religiosos del momento, tal como los interpretaba el católico Rey Felipe. Todo ello se muestra a través de cuadros de autores como Hans Memling, Gossaert, Orazio Vecellio, hijo de Tiziano, o de dibujos de Federico Zuccaro, uno de los grandes artistas italianos al servicio del Rey de España.

La exposición muestra una amplia selección de estas obras, muchas veces inéditas, que conforman un auténtico «estilo escurialense». En la Sección de Las Ceremonias. Por primera vez, se muestran completos los cinco libros miniados de mayor valor artístico realizados en el taller de El Escorial (los tres Pasionarios, el Antifonario y el Liber Missarum), abiertos por sus miniaturas más exquisitas. Igualmente es el momento de admirar los ternos de las Calaveras, de la Vida de Cristo y de San Lorenzo en su práctica totalidad, que se encuentran, sin duda, entre las mejores obras textiles de la Europa del Renacimiento.
En la octava sala se examina, desde el punto de vista de la recuperación, y la cristianización el pasado clásico romano a través de la arquitectura en sí misma; se observa en cuadros como el San Pedro y San Pablo de Juan Fernández de Navarrete “el Mudo”, el célebre libro de dibujos de Francisco de Holanda sobre las Antigüedades de Roma o las microarquitecturas de los relicarios.
En la última sala de la exposición se muestra el gran cartón de Michel de Coxcie, otra novedad para el público tras su restauración, que representa la Entrada de Noé y los animales en el arca, el San Cristóbal de Patinir, dos maravillosas tablas de El Bosco, Ecce-Homo y Cristo camino del Calvario, y el tapiz de Willhem Pannemaker, “Noé construye el arca”.
Parafraseando una idea del cronista de la Corte de Felipe II, Ambrosio de Morales, podemos decir, además, que el Rey pensó El Escorial como un auténtico Parnaso. Los mejores artistas de su época contribuyeron a su ornato. Las salas finales de la exposición se centran en los principales pintores cuyas obras adornaron los muros del edificio: el Bosco, Patinir y Tiziano.
Ambrosio de Morales dijo en su visita a las obras del Monasterio: “He gozado desta grandeza de su majestad y comprendido alguna parte della con espanto y admiración…Que cierto ver todo lo de aquí ha sido para mí un soñar en Parnaso, como mentían los poetas”.
INFORMACIÓN PRÁCTICA
Lugar: Salas de exposiciones temporales del Palacio Real de Madrid
Fechas y horarios: 17 septiembre 2013 – 12 enero 2014 Todos los días de 10:00 a 20:00 horas
Entrada: Tarifa única Palacio + Exposición: Básica: 11 €
Reducida: 6 € A la salida de la exposición, le facilitarán un bono que, por 1 €, le permitirá visitar el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.* Presentando el ticket de visita del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, por 1€ podrá visitar la exposición.*
*Salvo visitantes con entrada gratuita
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